La euforia por la segunda Copa del Mundo de la selección española no terminó en el césped del MetLife Stadium. Apenas unas horas después de levantar el trofeo en Nueva Jersey, los jugadores regresaron a Madrid para cumplir con una de las tradiciones más simbólicas del deporte español: la recepción oficial en el Palacio de la Zarzuela junto a la Familia Real.
El rey Felipe VI y la reina Letizia estuvieron acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, que volvieron a compartir protagonismo en un acto institucional marcado por la cercanía con los futbolistas. Las hermanas felicitaron personalmente a los campeones y conversaron con varios integrantes del equipo, en un encuentro distendido que puso el broche a un fin de semana histórico para el deporte español.

La imagen de Leonor y Sofía vestidas con la nueva camiseta de la selección no pasó desapercibida. Ambas ya habían acompañado a sus padres durante la final disputada en Estados Unidos y celebraron el triunfo desde el estadio junto al resto de la delegación española. La recepción en Zarzuela sirvió para reencontrarse con los jugadores, esta vez lejos de la presión de la competición y en un ambiente mucho más relajado.
La visita al Palacio de la Zarzuela fue el primer compromiso oficial de la selección tras aterrizar en España. Durante el acto, el rey Felipe VI agradeció el esfuerzo y el compromiso del equipo, destacando que esta generación ya forma parte de la historia del fútbol español después de conquistar el segundo Mundial para el país, dieciséis años después del título logrado en Sudáfrica.

Después del encuentro con la Familia Real, los campeones continuaron la agenda institucional con una recepción en el Palacio de la Moncloa y, más tarde, recorrieron las calles de Madrid en un autobús descapotable para celebrar el título junto a miles de aficionados, culminando una jornada que quedará grabada como una de las más especiales del deporte español.

