Antonela habló sobre la intimidad de su familia, el vínculo permanente con Rosario y el desafío personal de desenvolverse bajo una exposición pública cada vez mayor.
En una entrevista con Vogue, aseguró que, pese a la fama y a la vida internacional, en su hogar mantienen una dinámica sencilla basada en la unión, el compañerismo y el apoyo mutuo.
“Somos una familia supernormal, muy unida y somos un equipo. Hay que ir para adelante apoyándonos entre todos”, expresó.
La actual residencia familiar en Miami también les permite viajar con mayor frecuencia a Argentina y conservar una relación cercana con la ciudad donde comenzó su historia.
“Cada vez que podemos nos vamos a Rosario, no soltamos”, afirmó, resaltando la importancia de mantener vivas sus raíces y el contacto con sus afectos.
Antonela también reconoció que atraviesa un proceso de crecimiento personal. Durante años eligió mantenerse alejada del protagonismo, pero actualmente comienza a aceptar nuevos desafíos y a mostrarse con mayor naturalidad.
“Ahora todo esto es nuevo para mí. Es de a poquito ir animándome. Estoy en ese aprendizaje conmigo misma, rompiendo mis propias barreras”, confesó.
Sus palabras revelan el costado más íntimo de una mujer que, más allá de la atención mundial que rodea a su familia, busca avanzar sin perder la sencillez, la unión ni el amor por Rosario.

