Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez dieron el “sí, quiero” en una ceremonia íntima y muy alejada de las grandes celebraciones. La pareja se casó el pasado 11 de agosto en la sala de su casa de verano en Cascais, Portugal, rodeada únicamente por sus hijos.
La elección del lugar hizo que el momento fuera todavía más especial. En lugar de una boda multitudinaria, Georgina y Cristiano decidieron convertir su propio hogar en el escenario de uno de los días más importantes de su relación.

La fecha también tuvo un significado especial para la pareja: coincidió con el décimo aniversario del día en que se conocieron, en 2016.
Para la ceremonia, Georgina lució un elegante conjunto blanco de seda, mientras que Cristiano optó por un traje en tono beige claro. Ambos eligieron diseños de Gucci, firma que tiene un significado particular en su historia, ya que fue en una tienda de la marca donde se conocieron.
Sus hijos fueron los grandes protagonistas de la celebración y estuvieron presentes durante el íntimo enlace.
Tras la ceremonia, la pareja se trasladó hasta el Santuario de Nuestra Señora de Fátima, donde recibió una bendición religiosa.
Aunque esta celebración fue completamente privada, Georgina dejó abierta la posibilidad de realizar más adelante una celebración de mayor tamaño junto a familiares y amigos.
Por ahora, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez eligieron celebrar su unión en la intimidad de su hogar, con sus hijos como testigos y en una fecha que marcó diez años desde el comienzo de su historia de amor.

