Las intensas lluvias y el aumento del caudal del río Paraná provocaron inundaciones, daños en cultivos, viviendas afectadas y comunidades aisladas. Ambos distritos declararon el estado de emergencia para agilizar la asistencia a las familias damnificadas.
La crecida del río Paraná mantiene en alerta a numerosas familias del departamento de Ñeembucú. Ante el avance de las aguas y las consecuencias de las intensas precipitaciones, los distritos de Villalbín y Mayor José de Jesús Martínez declararon el estado de emergencia para enfrentar la difícil situación.
En Villalbín, la Junta Municipal resolvió el martes 13 de octubre declarar la emergencia hídrica distrital por 90 días, con posibilidad de prórroga, además de establecer una emergencia vial en todo el territorio.
La medida responde a los daños ocasionados por las inundaciones en las zonas agrícolas y ganaderas, donde extensas superficies de cultivo y campos de pastoreo quedaron bajo agua.
La situación también afecta la circulación de los pobladores, debido al deterioro de caminos vecinales y terraplenes, dejando a varias compañías con dificultades de acceso.
Familias con viviendas inundadas y productores afectados
En Mayor José de Jesús Martínez, la Municipalidad había declarado la emergencia el pasado 8 de octubre, mediante una resolución firmada por el intendente Roberto Ariel Arce Rotela.
El documento señala que numerosas familias sufren las consecuencias del ingreso del agua a sus viviendas, mientras pequeños productores enfrentan importantes pérdidas en sus cultivos destinados tanto a la comercialización como al autoconsumo.
La situación genera especial preocupación debido a que muchas de estas familias dependen exclusivamente de la actividad agrícola para su subsistencia.
Preocupación por nuevas lluvias
Las autoridades de Villalbín también advirtieron sobre los pronósticos meteorológicos relacionados con el fenómeno de El Niño, que podrían complicar aún más las condiciones en las zonas vulnerables.
Las declaraciones de emergencia permitirán a ambas municipalidades movilizar recursos, gestionar ayuda institucional y coordinar acciones urgentes para asistir a los damnificados.
Mientras el río Paraná continúa representando una amenaza para las comunidades ribereñas, las familias afectadas aguardan asistencia y soluciones para enfrentar las consecuencias de las inundaciones.
Corresponsal Peter M. Tase.

