Un fuerte conflicto sacude al entorno de Tini Stoessel. Tras poner fin al vínculo profesional con su padre, Alejandro Stoessel, quien fue su representante durante unos 15 años, la cantante habría solicitado una auditoría para conocer en detalle cómo fueron administrados sus contratos, ingresos y derechos económicos.
Según publicó Infobae, el relevamiento determinó que los derechos económicos vinculados a su carrera artística y a su imagen están en sociedades de las que Tini no sería propietaria ni siquiera parcialmente. Además, la artista no tendría participación accionaria ni control directo sobre las compañías que canalizan los ingresos generados por su trabajo.
La auditoría también sostiene que la estructura contable, jurídica y societaria de su carrera estuvo bajo la gestión de Alejandro Stoessel y que Tini no figura autorizada para operar las cuentas bancarias de esas empresas. Incluso, el informe señala que no existirían contratos que le garanticen participación directa en determinadas ganancias futuras.
La situación abrió un delicado capítulo familiar y profesional. Actualmente existirían negociaciones entre padre e hija con el objetivo de reorganizar el manejo de la carrera y permitir que la estrella argentina recupere mayor control sobre el patrimonio generado por su actividad artística.
Mientras el tema provoca fuerte repercusión en Argentina, Tini continúa enfocada en su carrera internacional y en su gira FUTTTURA.

