Brasil vivió este domingo una jornada electoral marcada por la fuerte polarización política. El senador Flávio Bolsonaro y el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva avanzaron a la segunda vuelta y volverán a enfrentarse en las urnas el próximo 25 de octubre.
Ninguno de los candidatos consiguió superar el 50% de los votos válidos necesario para quedarse con la Presidencia en primera vuelta. Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, terminó por delante de Lula, de 80 años, según los resultados divulgados durante el escrutinio.
La definición abre un nuevo capítulo de la histórica pulseada entre el lulismo y el bolsonarismo, dos fuerzas que han marcado la política brasileña de los últimos años.
Flávio Bolsonaro llega a esta instancia con un resultado superior al que anticipaban varias encuestas y con una postura política cercana al presidente estadounidense Donald Trump. Lula, por su parte, busca conquistar un cuarto mandato no consecutivo al frente del gigante sudamericano.
Ahora todas las miradas estarán puestas en las próximas tres semanas de campaña. El 25 de octubre, Brasil decidirá quién gobernará la mayor economía de América Latina.
¿Continuidad con Lula o una nueva era Bolsonaro? Brasil tendrá la última palabra.

